Un sábado rico, ya extrañaba esas laaargaaas pláticas con Iván, me sorprende como hemos llegado a ser tan buenos amigos, me encanta su plática, sus chistes irónicos, mmmm todo.
Lo planeado era ir a Cuernavaca y si fuimos, claro que hicimos la escala de rigor en Tres Marías, entre unos tacos de cecina, una sopa de hongos, seguimos nuestro camino, estuvimos solo un rato en ese lugar, yo quería ir a visitar a Lalo pero ya no pude localizarlo. Fue un viaje express.
Todo iba perfecto hasta que recibí un mensaje que me saco mucho de onda, que hice no se que a una persona que no debía, lo sentí tan intimidante el mensaje, estuve pensando mucho en el camino de regreso, y todavía sigo en lo mismo de que no he hecho nada, esperaré al lunes al ver las pruebas que aparentemente me incriminan :-S
Para sacar mi estrés nada como un Capuccino con un Cheescake compartido en un café de la Roma, delicioso el pastelito, la música, la plática, tuve la oportunidad de hablar con esa persona que me culpa de hacer no se que cosa, pero no me cree porque tiene pruebas, assshhh a poco estaré tan loca para no acordarme ????? Lo platique con Iván y me sirvió bastante creo que es cuestión de confianza, wow lo sorprendente es recordar cuando me dijo que yo era muy arrebatada que no preguntaba y toma decisiones sin pensar, uuuyyyyy!!!
Luego contaré que fue lo que paso, lo que es seguro no tengo la culpa
Rica rica sudadera que traigo prestada
Grumpy!

Leave a reply