Parecía un viaje loco, pero a la vez con mucha emoción de realizarlo, así que como la mayoría de mis viajes no lo pensé demasiado, compre mi boleto, hice maletas y cuando menos me dí cuenta ya estaba en camino a Guadalajara.

Lo malo olvide por mis prisas la camara en casa de Gela durante el festejo de su cumple que estuvo padrisimo.

Llegue a la terminal y ahí estaba Carlos esperándome, fué lindo desde el encuentro, todo el camino platicando de muchas cosas, tanto tiempo de leernos y vernos en persona fué algo realmente hermoso.

Primer comida obvio una deliciosa torta ahogada pero como que le faltaba algo, caminamos por el centro muuucho, mis pies me dolían, no llevaba nada para tomar fotos, ni mi Treo tenia pila, pero cada uno de esos momentos los llevo en mi memoria, la fuente danzarina, el Teatro Degollado, hermoso.

Un rico Tejuino con mucho limón y nieve de limón, la película de la Abejita graciosa que hizo que conociera la sonrisa de Carlos :-) por la noche unas ricas cervezas con muuucho limón como me gustan, aprendí que no es lo mismo una Michelada que una Rusa y la que me gusta son las Rusas

Sábado de visita por Chapala, tranquilidad, paz, muchas cosas por pensar, mucho por sentir, no hay nada que una nieve de elote con fresa no pueda ayudar, y para terminar el día una rica jericalla.

Ese tequila delicioso que tomamos Carlos y yo fué el gran broche de oro para la noche.

Domingo viaje a Tequila, bailes, mariachi, margaritas, degustación del Tequila Reserva de la casa, unos tamales y de cena carne en su jugo.

Mucha plática, Carlos conoció mi lado mamón, tierno, agradable, risueño, 10% de propina, Gracias por todo, por la hospitalidad, por la caballerosidad, por consentirme en todo momento.

A ti por ser parte de mi vida y de mi corazón :-) , valió la pena esperar.